Parece que el cúmulo de casualidades no vienen porque sí y hablan por sí mismas... Cuando el tiempo se estanca, igual que el agua, comienza a pudrirse y hacer lo mismo con todo lo que tiene alrededor y, sin saber porqué, un día, aparentemente como cualquier otro, algo te empuja para salir del fango que comienza a secarse en tus piernas y te hace cada vez más duro el caminar.
sábado, 30 de agosto de 2025
FELIZ
viernes, 2 de mayo de 2025
COMENZANDO LA CUENTA ATRÁS...
Si algo he aprendido en el camino, es que no se debe malgastar lo más valioso que existe...
Si algo tengo claro a estas alturas, es que sí sé hacia dónde... Y no me pesa el camino.
sábado, 1 de febrero de 2025
FEBRERO
Un nuevo comienzo de presenta por delante.
Un inicio de una nueva etapa que me llevará hacia la paz. Meses de reeducación donde me pierdo un poco pero gano calma.
Me gustaría poder hablarte, como antes, de todo el caos que asola mi cabeza; de comunicarte cada resquicio de mi ser, como antes; de abrirme, a tumba abierta, sin miedo, con todo el sentir sobre la mesa, como antes; expresarte, desde lo más profundo, ese sentir que, a veces, me desborda y tú calmabas con tu mera presencia, como antes...
Me gustaría decirte que miro al cielo y, cada estrella, me lleva a ti. Sentarme a tu lado y poder hablarte como aquel, tan lejano ya, 01 de diciembre...
Quisiera decirte que hoy, otra vez, te echaré de menos y que no es lo mismo son ti, aunque hago que la ilusión me desborde y que nadie sepa que, en realidad, no estoy bien y la compañía no llena tu hueco. Hoy, otra vez, añoraré momentos y días, tan lejanos ya, de descubrimientos y emociones a tu lado pero... Todo queda atrás! Un nuevo camino por delante donde no queda más que aceptar la realidad y saber que, así es la vida, la vida...
No se puede pedir lo que no sale, no se puede obligar a la reciprocidad, no se puede recriminar es ser como se es... Sí lo vi venir pero me sobrestimé y pensé que podría sentir como tú... Y me quemé!
Hoy, especialmente hoy, te echaré de menos...
viernes, 3 de enero de 2025
FELIZ NUEVO AÑO
El año comenzó con altibajos llevaderos donde el salto al vacío era imprescindible para un buen avance, personal y por fidelidad; una caída al abismo necesaria para el resurgir, aún sin saber hacia dónde o no queriendo ver el camino.
Un punto de inflexión llegó a mitad de año, un cataclismo que rompió por lo sano y devastó todo a su paso. Como el mayor de los desgarros, el mayor vacío interior... una sensación próxima a la desolación del único superviviente que llega a tierra firme; soledad en mitad de la nada, superación por la inmensidad, angustia de todo lo que quedó allí...
Para finalizar, el colapso; por primera vez, a pesar de todo, no aguanto la situación y la realidad me desborda. Comienza con el llanto descontrolado que, lejos de la sanación, lo cubre todo de niebla absorbedora; todo se hace "un mundo" con el que parece imposible tratar, el día pesa de forma insoportable hasta que, explota! pánico y miedo se apoderan de mí como nunca antes, mi piel grita esa falta de fuerzas... Pero, como todo en esta vida, pasa!
El tiempo no cura todo, el tiempo no enseña; lo que de verdad cura es la aceptación y lo que de verdad enseña es la actuación diferente ante similares obstáculos y, puedo decir que, a pesar del año_ de sus ilusiones destruídas, de los sueños rotos, de la incomprensión ante las cosas, de la pena_ he aprendido! Hoy puedo decir que el año, aunque no ha sido como esperaba y, mucho menos como imaginaba, me ha enseñado a ver el mundo con otros ojos; no voy a darle potestad de interferir en mí, cada uno elige su destino, estamos donde queremos estar y, siempre, se hace lo que nace del corazón y viceversa... No todo se debe comunicar, hay cosas que hablan solas; no todo se puede pedir, si no se obtienen ya está claro todo; se debe aceptar lo que se da, se debe dar lo que nace pero trabajar desde la simbiosis y reciprocidad, también somos responsables de lo aceptamos obtener.
Este año será mi año; al fin, dejo atrás lastres y agarres innecesarios permitiéndome volar y salir de lo que me hace mal... vuelo!



