domingo, 25 de enero de 2015

SE ME HIZO TARDE... ME ENTRÓ LA PRISA...










 Y esto suena mientras escribo...




Un comienzo de año diferente al esperado...
Sin metas ni objetivos...
A veces, la vida te coloca en un lugar... vacío, sombrío, desolado donde no hay opción al retorno, ni siquiera a la elección de otro distinto... Un camino que no avisa a dónde llevará, ni cómo será su tramado pero... no hay otra opción que caminar, continuar; no importa lo despacio o deprisa que se recorra, sólo importa no parar, seguir y seguir...

Lecturas, anotaciones...
Tengo el don de la tortura... 
La Santa Inquisición resultaba mucho menos dañina pero, cuando un arte se domina con tal perfección, es una pena perderlo... (si no se usa el sarcasmo, la realidad es mucho más dura) y, a diferencia de esta "Santa", yo sólo lo uso conmigo misma...
Análisis y análisis, vueltas y revueltas, un tormento agotador que desgarra y consigue acabar con  las fuerzas del más hercúleo guerrero...
Mientras... todo alrededor parece haber sido destruído, como un edificio demolido; sin saber dónde comenzó, si en su techo o ya desde los cimientos pero, dejando todo envuelto en una polvareda que evita la visión y dificulta la respiración... Opresión en el pecho, vacío en el estómago, lágrimas en los ojos y una sensación de flotar en medio del Espacio, a la deriba, que angustia...
A veces, la omisión de asuntos, no hace que se solucionen; la huída no los auyenta y, el mirar para otro lado, no hace que desaparezcan...
La vida no para, ni siquiera para permitir coger aire y recuperar fuerzas... te sigue zarandeando como si te considerase el tententieso para su bebé y, como náufrago, vete tomando el aire cuando puedas...
Ante estas vicisitudes, sólo se me ocurren dos expresiones:
Sigue nadando, sigue nadando!
Remen, remen, remen...
Así que, como no queda otra...         No hay otra opción... El show debe continuar!
 










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