Parece mentira...
Entre el viento y la lluvia, acompañada por sus susurros... la vida pasa como si de un antiguo film se tratara; pequeños cortos llenos de recuedo! como sueños fugaces que encierran toda una historia.
No pudo ser...
El destino se equivocó...
Las estrellas erraron...
La intuición falló...
Siempre pensé que era cierto eso de que "mientras hay vida, hay esperanza", falso!
Siempre pensé que " querer es poder", error!
Sólo queda creerse que "lo que no puede ser, no puede ser y, además, es imposible"...
Algo que realmente me ha marcado, se escapa; lo que había soñado, se esfuma y, de quién de verdad aprendí, se va... Lo peor es que, ya, a estas alturas, sólo queda el conformismo... lo que siempre he odiado!
El mejor momento del día llegaba cuando su cálido torso me servía de vigía de mis sueños, de protector ante cualquier mal, de cueva donde nada malo podía ocurrir... Nunca imaginé que unos brazos se hicieran indispensables, añorables, necesarios; nunca pensé que nadie fuera imprescindible, que un silencio matara, que no tener su mirada fuera como una muerte agónica...
Todos y cada uno de los días, el mejor momento del día, era sentir su torso cálido bajo mi mejilla y su brazo rodeándome hasta caer rendida. En ese momento, todo se detenía, todo se paraba; era como si nada ocurrieara fuera de esas cuatro paredes pero... ocurría; todo se desmoronaba, todo se iba agotando como botella de suero sujeta al gotero del moribundo... Fugaz, efímero; quizá eso evitó que su delicado brazo sufriera la patología conocida como "síndrome de luna de miel", patología muscular debido a esa postura y que suele ser frecuente en recién casados, durante la luna de miel y que, al llegar a la cotidaneidad, se olvidan de tenuras, necesidades, deseo...
Ahora, sólo un recuerdo en mí, un olvido en el resto... La antítesis en vidas paralelas separadas por dos galaxias diferentes; un 80-20 frente a un 20-80, un error frente a un deseo, una agonía frente a un sueño, una historia que se debe borrar frente algo que marcó un antes y un después, una piedra en el camino frente a la inmensa montaña que se eleva frente a la ventana cada despertar...
Quedó todo en el aire... pero todoestá lleno de recuerdos; no habrá viajes, ni vacaciones, ni más sueños... pero no podré obsevar la tour Eifiel, ni el barrio bohemio, ni mont Martre, ni una playa paradisiaca... sin que regrese a mí!
Un sueño roto!
http://www.youtube.com/watch?v=fszF-CA1ekk

