Como decía la canción del Dúo Dinámico que conocí con la mítica serie veraniega "Verano Azul": el final del verano llegó, y tú partirás...Pues sí, aunque hace nada llegaba el calor, ahora ya está acabando y volvemos a la rutina... Yo tampoco es que haya tenido ese verano idílico de vacaciones inolvidables pero no me quejo; lo único malo es la falta de sol que nos llegará en breve y las nieblas contínuas de esta estepa castellana (un poco Félix Rodríguez de la Fuente...). Me quedo con que cada momento tiene su encanto y si el sol me vuelve loca, el frío también da mucho juego ( ;P )
La expresión de "tú partirás..." no es literal aunque sí hay cosas que se acaban o deberían acabar o por lo menos, cambiar; es algo con lo que vivimos, natural en la vida como la propia muerte, así que cuanto antes lo asumamos, será mejor; no significa que los cambios sean malos, sólo distintos...
Laboralmente estoy rematando la recta final, algo dura y cuesta arriba pero seguro que salimos victoriosas y, después tendré un mes de descanso, sólo a medias, pero menos ajetreada y más relajada... en nada podré disfrutar de un trabajo que acabará con la salida y no, como hasta ahora que me lo llevaba a casa y no terminaba hasta las tantas así que... GENIAL!!!
En definitiva, buen verano, y yo intento seguir positiva, a veces me despisto y me encuentro un poco abajo, eso sí, no llego a tocar el suelo, en la trayectoria de la pérdida de equilibrio, ya me estoy levantando de un salto... Faltaría más!!!
Buen recuentro con el nuevo curso
Cuando te conocí ya no salías
con el primero que te había abandonado,
no vale la pena hablar
de aquellos años pasados.
Cuando te conocí ya no salías
con aquel chico casado,
que te prometía que la dejaría
y todavía no se había divorciado.
Cuando te conocí salías
Cuando te conocí salías
con un amigo de los pocos que tenías,
eras lo peor de su vida
pero fuiste lo mejor de la mía.
Cuando te conocí miré por un agujero
Cuando te conocí miré por un agujero
en tus pantalones
y dos años después
ya tomabas todas las decisiones.
Cuando te conocí
Cuando te conocí
te reconocí por tus botas
y mientras tomabas tequila
dejamos atrás dos almas rotas.
Cuando te conocí me dijiste
que por mí no ibas a cambiar
ibas a seguir siendo igual.
Y en el fondo es tan hondo mi dolor
Y en el fondo es tan hondo mi dolor
porque me voy, y no se puede cambiar
de corazón como de sombrero
sin haber sufrido primero;
y no se puede cambiar
de corazón como de camisa
sin perder la sonrisa…
CUANDO TE CONOCÍ (Andrés Calamaro)
1 comentario:
No son finales, son cambios, el verano se transforma en otoño. Se disfraza de ocres y marrones y de atardeceres rojos...
Disfrútalo.
(Y no te agobies con la vuelta al cole!)
Publicar un comentario