Parece que el cúmulo de casualidades no vienen porque sí y hablan por sí mismas... Cuando el tiempo se estanca, igual que el agua, comienza a pudrirse y hacer lo mismo con todo lo que tiene alrededor y, sin saber porqué, un día, aparentemente como cualquier otro, algo te empuja para salir del fango que comienza a secarse en tus piernas y te hace cada vez más duro el caminar.
Todo pasa por algo y nada sucede al azar, pequeños cambios que auguran otros mucho mayores y decisorios; desde lo más leve a los más importante, veo que me voy aproximando hacia donde quiero estar; tuvimos la oportunidad de elegir y lo hicimos! Ahora, caminemos con las decisiones! Adelante...
